martes, 1 de enero de 2019

"Los señores de las finanzas", de Liaquat Ahamed (2009)

Resumen del libro: "Los señores de las finanzas", de Liaquat Ahamed (2009)


Sociología, estructura social, estructura económica, historia del sistema financiero

Comentarios y resumen de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

Resumen original y actualizado en el siguiente link:
 http://evpitasociologia.blogspot.com/2012/04/los-senores-de-las-finanzas-de-liaquat.html

Título: "Los señores de las finanzas"
Subtítulo: Los cuatro hombres que arruinaron el mundo.
Título original: "Lords of finance"
Autor: Liaquat Ahamed (2009)
Premios: Pulitzer 2010

Editorial en España: Deusto

Liaquat rescata la historia de los cuatro presidentes de los bancos de Inglaterra (Montagu Norman), Francia (Emile Moreau), Alemania (Hjalmar Schacht) y la Reserva Federal de Nueva York (Benjamín Strong), considerados en los años 20 como el club más selecto del mundo. En aquel tiempo los bancos centrales eran privados y su papel era vigilar el patrón oro que compartían 59 países y asegurarse que no hubiese inflación.

En los primeros capítulos, Liaquat explica la Belle Epoque en la que el libre comercio internacional y los avances tecnológicos creó una época de bonanza aunque en los ultimos años previos a 1914 hubo temor a una guerra, que los expertos auguraron corta porque era contraria al crecimiento económico de los países.
El autor cuenta la estrafalaria vida de Montagu Norman o la escalada social de Schacht hasta los días en que comienza la contienda de la Primera Guerra Mundial.
Tras estudiar los cuatro perfiles profesionales y de clase social de los cuatro directores de los bancos centrales, Liaquat comenta que en los albores de la Primera Guerra Mundial, un grupo de banqueros de Wall Street se reunió secretamente en una isla de cazadores de Georgia para montar un banco central de Reserva Federal de EEUU aunque luego el Senado lo descentralizó aunque pasó a ser el de Nueva York el más importante y el que tomaba las decisiones. En aquellos tiempos, regía el patrón oro.
Respecto a la Guerra Mundial, las bolsas se hundieron a medida que Austria invadía Serbia, Rusia entraba en guerra, Alemania invadía Bélgica e Inglaterra y Francia le declaraban la guerra. Francia puso a salvo sus reservas de oro como tenía planificado y el banco central alemán ya había acumulado suficientes reservas para financiar un año la guerra. Todos daban por supuesto que el conflicto duraría un año hasta que se agotase el dinero pero duró cuatro porque pidieron préstamos. Al final del conflicto, hubo 10 millones de muertos aunque solo fue devastado un pequeño territorio de Bélgica, las monedas europeas perdieron entre 2 y 4 veces su valor, EEUU tenía el doble de reservas de oro y Europa dificultades económicas y sociales, ya que el Imperio Alemán desapareció.
En el siguiente capítulo, Liaquat describe las negociaciones para fijar la indemnización de guerra de Alemania, que estimaron en 100.000 y rebajaron a 12.000 millones de dólares. Keynes advirtió en un libro que Alemania solo podría pagar 6.000 millones sin poner en peligro al resto de la economía mundial. No le hicieron caso y los alemanes asumieron el pago de la deuda y la pérdida de territorios, lo que, a la larga, generó resentimiento entre los perdedores.
En el siguiente capítulo, Liaquat explica cómo se produjo la hiperhinflación en la República de Weimar de Alemania tras la devaluación del marco, donde la gente cobraba varios billones de marcos y el director del Banco Central continuaba la emisión de billetes porque así se lo pedían los gobernantes, lo que no hacía más que alimentar la hiperhinflación. Cuando cobraban el salario cada día, los trabajadores tenían media hora para gastarlo antes de que perdiese su valor.
Hay una frase de Liaquat sobre la economía alemana y su perfectamente engrasada maquinaria burocrática: "El kaiser Guillermo II dirigía el pais como una fábrica".
Respecto a los gobernadores de los bancos centrales, cada uno tenía su estilo. Strong procedía de una familia rica vinculada a la banca J.Morgan que representaban a los bancos más poderodos. El inglés Montagu procedia de un entorno aristocrático y el banco central se transmitía por turnos entre las siete familias más adineradas de Inglaterra desde el 1600. Por parte del francés, este era un servidor del Estado, y Sachs, el alemán, otro funcionario.

En el capítulo 8, Liaquat explica que Estados Unidos reclamó las deudas a los aliados, lo que generó malestar entre los europeos. Solo Inglaterra debía 5.000 millones aunque los demás debían a Londres 11.000 millones. Keynes tuvo un plan que consistía en que EE.UU. prestaría dinero a Alemania para que pagase a los aliados y estos a EE.UU. pero el plan fue rechazado. Mientras, Europa estaba arruinada y algunos reprochaban a EE.UU., al que apodaban el usurero tío Shilock, que hubiese entrado tarde en la guerra y que fuese el único país beneficiado. Calvin Coleridge acabó por decir: "Pero ellos lo pidieron prestado,no?".
La idea de separar las deudas y de las indemnizaciones fue la tesis americana, que consideraba que la multa a Alemania le disuadiría de iniciar otra guerra y que las deudas no deberían perdonarse porque los prestamos había que pagarlos. Keynes recomendó a los deudores ganar tiempo para desesperar a los acreedores. Así, los británicos pagaron 80 céntimos por dólar, los franceses 40 y los italianos menos.

El capítulo 9 está dedicado al patrón oro. Tras la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos acumulaba la mayor parte de las reservas de oro mientras que otros países, con cuantiosas deudas de guerra, tuvieron que hacer frente a una elevada inflación (3 o 4 veces el valor de la moneda antes de la guerra), lo que perjudicaba a los ahorradores , o a la de devaluación de las monedas y un proceso de deflación y caída de precios. Keynes hizo una fortuna de 120.000 dolares apostando a que las monedas europeas como el marco, franco o libra se desplomarían, lo que así ocurrió. Otra idea de los directores de los bancos centrales era cortar el crédito para reducir el valor de la moneda y ajustarlo al valor del oro pero a costa de generar una recesión y crear millones de parados [Nota del lector: parece una situación similar a la crisis de 2008]. Esta política monetaria de apretarse el cinturón dio sus frutos en EE.UU., que tras varios años de privaciones volvió al crecimiento. Keynes dijo que había que abandonar el patrón oro, algo que en realidad ya hacía Strong, el director de la Reserva Federal porque retiró de la circulación el oro y creó un sistema de cambio por billetes, en concreto del estable dólar. Pronto descubrieron otros trucos como subir o bajar los tipos de interés de la moneda en función de si la economía se recalienta o hay que generar crecimiento [nota del lector: algo que hoy es muy común]. Otra idea fue que el banco central interviniese en el mercado continuo mediante la compra de deuda pública.

El capítulo 10 aborda los intentos de Alemania para estabilizar su moneda desprestigiada por la hiperinflación. Schacht, que aun no presidía el Reichsbank (a cargo del viejo Havenstein, padre de la hiperinflación), econsiguió eliminar el Reichmark y pasar al Rentenmark, una moneda que estaba respaldada por la tierra ya que Alemania carecía de reservas de oro. Tras un corte en el grifo del crédito y una reducción de la cuarta parte de los funcionarios, la nueva moneda se estabilizó y los agricultores volvieron a llevar sus productos a los mercados y la economía volvió a generar confianza. El siguiente paso de Schacht fue contactar con el banco de Inglaterra para que autorizase la concesión de créditos a Alemania y aplazase el pago de deuda de guerra. El plan era comprar oro a EE.UU.

En el capítulo 11, el Banco de Inglaterra en 1924, tras la visita de Shacht, decide apoyar a Alemania, que propone basar su nueva moneda en la libra esterlina. La posterior comisión Dawes, integrada por prácticos americanos liderados por el general Dawes, logra avanzar en la solución de la deuda de guerra pero sigue sin determinar las indemnizaciones, que oscilaban entre los 8.000 y 12.000 millones de dólares. La clave del plan Dawes era que EE.UU. concediese créditos al Reichsbank, este pagase sus deudas a los aliados y a su vez estos saldasen los créditos de guerra con EE.UU. pero "nadie podia predecir qué pasaría cuando la música dejase de sonar".
Durante las deliberaciones, el franco se desplomó hasta que la banca Morgan concedió un préstamo de 100 millones a Francia. J.P.Morgan se convirtió en una agencia de préstamos internacionales de máxima influencia.

En el capítulo 12, aborda la decisión del ministro de Hacienda, Winston Churchill, de volver al patrón oro a pesar de que Keynes le advirtió de que estabilizar la libra un 10% supondría aumentar el paro, cerrar empresas y entrar en recesión mientras Francia seguía creciendo pese a tener un franco inestable. Pero Churchill le hizo caso a Norman, del Banco de Inglaterra, que a su vez estaba de acuerdo con Strong, de la reserva federal Norteamericana. Lo cierto es que la mayoría de las reservas de oro estaban almacenadas en EE.UU. pero así no tenía con quien comerciar. Que Inglaterra volviese al patrón oro fue un grave error y a los dos años los mineros hicieron huelga. La City londinense había cedido su puesto a Wall Street.

En el capítulo 13, aborda las maniobras de la Banque de France, gobernada por 200 familias, para estabilizar el franco. Moreau quiso evitar una recesión en 1926 y mantener las exportaciones francesas competitivas por lo que compró francos para mantener estable la moneda en 25 Francia por dólar pese a la oposición de las familias Rothschild y Wendel. Los colaboradores de Moreau creían que el tipo de interés era la clave que decidiría los pagos de la guerra. Era una vía intermedia entre la inflación alemana, que beneficiaba a los deudores y castigaba a los ahorradores, y la inglesa, que penalizaba al contribuyente.

El capítulo 14, está dedicado al boom de la burbuja inmobiliaria en Miami en 1927 [Nota del lector: Galbraith lo describe muy bien en su libro sobre el crack de 1929] y la duplicación del valor de las acciones en Wall Street, así como el auge de compañías como General Motors, y la entrada de divisas en Francia, país que acumula numerosas libras convertibles en francos. Por otra parte, Schacht, el mago de las finanzas alemán que salvó el marco, se convierte en el tercer banquero más influyente del mundo. Mientras, Norman y Moreau se pelean. En última instancia, los cuatro señores de las finanzas salvan una crisis provocada por el recalentamiento de la economía de Francia, lo que demuestra lo interconectada que estaba la economía mundial.

El capítulo 15, aborda las preocupaciones que se ciernen en 1926: la burbuja bursátil de EE.UU, los excesivos préstamos extranjeros a Alemania y un patrón oro cada vez menos funcional. Los banqueros se reunen en Long Island y la Reserva Federal, con un modesto recorte de los tipos, respaldó la libra facilitando el crédito y el oro volvió a fluir a Gran Bretaña. Pero no conseguían controlar la deflación y los precios mundiales seguían cayendo. Sin embargo, ya no era posible sostener la idea de que la libra pudiese cambiarse por oro. Strong, muy enfermo, fallece en 1927 tras intentar convencer a Norman del peligro de la libra.

En el capítulo 16, aborda la burbuja de Wall Street.  El Dow Jones pasó de 200 a 380 en una era feliz para los especuladores, muchas de ellas mujeres.Washington empezó a dar la alarma contra la burbuja. El Fed recibió el encargo de desinflar la burbuja sin menoscabar la economía aunque Strong, antes de fallecer (le sucedió Harrinson), había dicho que el Fed debía mantenerse al margen y esperar que el frenesí se extinguiese por sí solo. El problema se extendió a los bancos centrales europeos porque Nueva York absorbía el capital extranjero. Las presiones para reducir el crédito a los especuladores resultaron inútiles porque el dinero venía de todos lados, incluso fondos orientales. Alemania se benefició de la expansión hasta 1929, cuando entró en recesión y tenia que pagar las deudas de guerra. Se inició la conferencia Young o Dawes II, para renegociar la deuda de 600 millones de dólares anuales (el 5% del PIB) durante 37 años por otra menor de 525 que luego rebajó a 500. Keynes advirtió que así Alemania no iba a recibir préstamos ni salir de su agujero y advirtió de una crisis inminente. Empezaron a subir los tipos pero el Dow Jones seguía subiendo. Algunos empezaron a vender sus carteras en primavera. Norman advirtió que Gran Bretaña iba a salirse del patrón oro.

El capítulo 17 comenta los albores de la crisis de 1929. El Fed inyectó dinero en el mercado pero las acciones ya estaban en caída hasta el 50% del PIB (50.000 millones de dólares). Rusia tuvo que vender sus cuadros. El Fed paró sus ajustes, lo que fue un error, y la economía cayó en otra depresión y la producción cayó un 10%.

El autor ve cuatro causas de la Gran Depresión: las indemnizaciones de guerra lastraron la economia mundial, la pretensión de los banqueros centrales de volver al patrón oro, que solo sirvió para regular la moneda en EE,UU., donde se disparó la burbuja bursátil. Después de 1929, los bancos centrales pasaron a manos de directores sin la capacidad de Strong, fallecido en 1928, y Moreau se valía del banco central para temas politicos (afianzar el predominio francés) más que económicos.
El autor concluye que la Gran Depresión fue provocada por una ausencia de capacidad decisoria, por una falta de comprensión del funcionamiento de la economía. Sin embargo, las advertencias de Keynes fueron tenidas en cuenta y "desde entonces no hubo una catástrofe económica como la de 1929 a 1933". [Nota del lector: ¿y qué pasa con la de 2008-2012? ¿Es una minicrisis?]

sábado, 1 de diciembre de 2018

"El triunfo del dinero", de Niall Fergunson (2010)

Resumen del libro: "El triunfo del dinero", de Niall Fergunson (2010)


Sociología, estructura económica, estructura social

Comentarios y resumen con anotaciones: E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

Resumen original y actualizado en el siguiente link:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/10/el-triunfo-del-dinero-de-liall.html

Título: "El triunfo del dinero"
Autor: Niall Fergunson
Fecha: 2010
Editorial: Destino

Introducción:

Fergunson cuenta una historia de las finanzas desde Mesopotamia hasta la crisis del 2008. La historia, en vez de ser cronológica, la ordena por temas.
En el primer capítulo se habla del dinero como "valor de confianza en que el deudor pagará" y no en valor metálico, algo que ya viene recogido en las tablillas de archilla con mandatos de cobro, pago y compraventa pero que no entendieron los conquistadores españoles que vaciaron una montaña llena de plata en Potosí, Perú, pero ni toda la plata, doblegó a los holandeses porque su sistema financiero era más avanzado en el siglo XVI y XVII.  Además, la afluencia de plata provocó una inflación y 14 bancarrotas en Castilla, lo que mermó su confianza como pagador. Tampoco lo entendió Roma, que agotó sus minerales y por tanto su dinero y la Edad Media estuvo privada de metales y vivió en la penuria.
Relata como Fiubinanci introdujo las matemáticas árabes, lo que mejoró la contabilidad y cálculos financieros, por lo que banqueros como los Medici aplicaron estas finanzas avanzadas, diversificaron, y prosperaron hasta gobernar Florencia y tener sucursales en toda Europa.

En el segundo capítulo, Fergunson estudia la financiación de las guerras napoleónicas y como Inglaterra financió la guerra mediante bonos de deuda pública, respaldada con monedas de oro, mientras que Francia lo hacía con el saqueo de los países ocupados. El financiero Rostchild buscó para Inglaterra monedas de oro (con las que pagar los gastos de las tropas y servicios) en toda Europa gracias a su red de oficinas de sus cinco hermanos repartidas por todo el continente. Hay un detalle curioso y es que Rodtschild supo sacar beneficio de la batalla de Waterloo al usar todo el oro acumulado para comprar bonos de deuda pública británica y ganar un 40% de beneficios (600 millones de libras).

Lo que Fergunson saca de limpio en este capítulo es cómo funcionan los bonos del estado y su correspondencia con la credibilidad y los intereses aplicables según el riesgo de impago que vea el inversor.

En el siguiente capítulo, Fergunson estudia la burbuja financiera de Law, un convicto escocés que alcanzó gran influencia en la endeudada corte borbónica en el primer tercio del siglo XVIII en Francia. Law dirigió un banco central absolutista que emitía billetes y que fomentó la compra de acciones de la compañía del Missisipi, cuyo valor se disparó y tuvo gran éxito entre el público. El problema es que para mantener las altas cotizaciones y evitar un colapso, el Banco Central (Royale Banque) tuvo que manipular los precios del oro y la plata o imprimir más billetes a su antojo, con leyes que cambiaban arbitrariamente. El resultado fue que la inflacción de los productos básicos se disparó y, al final, no fue posible evitar que la burbuja financiera estallase, pasando de un valor de 11.000 francos por acción, a estabilizarse en 9.000 mediante políticas públicas y hundirse a 1.000, llevandonse el ahorro de muchos accionistas. La inflacción desbocada no resolvió la deuda francesa y, varias décadas después, se llevó consigo a la monarquía absolutista. En Inglaterra, en la misma época, hubo otra burbuja con la compañía de los Mares del Sur, que pretendía explotar un monopolio concedido por el Imperio español.

Las siguientes crisis destacables son la de 1914, que coincide con la I Guerra Mundial, y la de 1929, el mayor crack. Fergunson examina por qué se hundió la Bolsa. Relata que Milton Friedman y otra coatora, "en el libro de economia más influyente del siglo XX", echaron la culpa a la Reserva Federal.

Este dice que Allende era un marxista que quería instaurar un régimen comunista y que fue reemplazado por un brutal régimen militar que era asesorado por el superministro de Economía Piñera, que no venía de Chicago sino de Harvard. Chile fue el primer laboratorio de la nueva economía que retornó a las esencias del capitalismo y desmanteló el estado de bienestar. Pinochet redujo los gastos del Estado del 40 al 22% e instauró un seguro privado de pensiones que fue apoyado por el 70% de los trabajadores. La junta militar convocó elecciones en 1990, cuando la economía se había recuperado. Sobre la recesión que vivió Chile en los años 80, la atribuye a que siguió la paridad con el dólar, lo que le arrastró cuando este varió su cotización. Fergunson dice que Chile, ahora, es el país más saneado de Lationamérica.

[Nota del lector: Naomi Klein da una versión contraria en su libro "La doctrina del shock" (2007): las recetas de Friedman hundieron la economía chilena y hasta Pinochet se guardó la compañía de cobre que privatizó el demócrata socialista Allende antes del golpe para no privar de ingresos al estado. Según Klein, Chile solo se recuperó cuando se aplicó una economía keynesiana a mediados de los 80]


Fergunson estudia más adelante como se desmanteló el estado de Bienestar siguiendo las doctrinas neoliberales. Este sostiene que la seguridad´social pública se volvió insostenible porque había mucho parásito y porque no es eficiente el sistema de pagos actual. Por ello, examina el origen de los seguros y concluye que es mejor que los trabajadores paguen un seguro privado y que así el estado reduzca la carga de gastos. Se basa en el ejemplo de Japon, que ahorra mucho dinero en seguridad social pero brinda un buen servicio.


También estudia los bonos hasta llegar a los créditos basura. Ataca a Stiglitz y Krugman porque, a su juicio, no han explicado bien las crisis de Asia en los 90 al echarle la culpa a los inversores de fondos y especuladores.

Fergunson destaca que tras la crisis de 1929, las hipotecas pasaron a poner plazos a tres o cinco años a 30 años.Fue la primera vez que los ciudadanos pudieron convertirse en una nacion de propietarios, lo que da cierta seguridad pero reduce la movilidad. Anteriormente, los empleados debían pagar el alquiler de la casa y su terrenno a su señor.

Examina la quiebra del terrateniente Buckingham para explicar cómo las tierras y las casas no son los valores más seguros porque ni se revalorizan tanto ni tienen tanta liquidez como un fondo, y que a la larga, la reinversión de dividendos es más rentable (siempre que se diversifique en una amplia cartera de valores punteros). Y recuerda que el valor más seguro y que da más prestigo son unos ingresos regulares como es el salario.

Examina el auge del imperio Británico, su intervención en China durante la guerra del opio y la globalización de sus acciones antes de 1914. Fue un éxito para los accionistas hasta que todo reventó con la inexplicable guerra de 1914 que nadie se esperaba. Es un ejemplo de que las finanzas, como pretendían los "quantos" (grupo de matemáticos inversores de fondos LTJC) responden más a la irracionalidad y es un sector tan impredecible como la conducta humana. Las finanzas son el mejor reflejo de los temores o ilusiones de los hombres, concluye Fergunson.

También habla de Chinoamerica, en la que Estados Unidos es financiado por China para que le compre productos baratos. China, para mantener  barata su moneda, compra dólares que luego presta a su mejor cliente, Estados Unidos. El problema, dice Fergunson, es que USA no tiene dinero para pagar sus deudas y deja caer una posible guerra futura entre China y USA. Desde el 2003, ha habido un crecimiento de los precios que recuerda los años previos a 1914, como anticipo de lo que puede estar por caer.



(continuará el resumen en próximos días)

jueves, 1 de noviembre de 2018

"La civilización empática", de Jeremy Rifkin (2009)

Resumen: "La civilización empática", de Jeremy Rifkin (2009)

Sociología, teoría política

Resumen, comentarios y anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología 

Texto original del resumen (libre acceso) en:

Título: "La civilización empática"

Subtitulo: "La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis"

Título original: The Empathic Civilization. The Race to Global Consciousness ina World in Crisis

Autor: Jeremy Rifkin

Fecha de publicación : 2009

Editorial en español: Espasa libros 

Texto de la contraportada:

"En esta contundente y novedosa interpretación de la historia de la civilización, Jeremy Rifkin, autor de numerosos best-sellers, analiza la evolución de la empatía,  una capacidad que ha ejercido una poderosa influencia en nuestro desarrollo y que, probablemente, determinará nuestro futuro como especie.
La civilización empática plantea la visión radicalmente nueva de la naturaleza humana que están poniendo de manifiesto la biología y las ciencias cognitivas y que es motivo de controversia entre los círculos intelectuales, la comunidad empresarial y las esferas gubernamentales. Los descubrimientos recientes en el ámbito de las neurociencias y en el desarrollo infantil nos obligan a cuestionar la creencia, tan arraigada, según la cual los seres humanos son agresivos, materialistas, utilitaristas y egoístas por naturaleza. Ahora, por el contrario, empezamos a darnos cuenta de que somos una especie fundamentalmente empática y ello tiene unas implicaciones profundas y de largo alcance para la sociedad.
A partir de esta nueva visión de la especie humana, Rifkin nos conduce a través de una historia jamás contada. El autor nos relata la espectacular historia del desarrollo de la empatía humana, desde el surgimiento de las primeras grandes civilizaciones tecnológicas hasta la etapa ideológica que imperó en los siglos XVIII y XIX, así como la era psicológica que caracterizó buena parte del siglo XX.
Rifkin analiza la historia económica desde una perspectiva empática, descubriendo nuevos y ricos hilos argumentales antes ocultos. El resultado de todo ello es La civilización empática, un nuevo entramado social tejido a partir de una amplia gama de disciplinas, desde la literatura y las artes, la teología, la filosofía, la antropología, la ciencia política, la psicología y la teoría de la comunicación.
El autor sostiene que en el núcleo mismo de la historia humana encontramos la paradójica relación entre empatía y entropía, y argumenta que, en distintos momentos de la historia, han surgido nuevos regímenes energéticos que han convergido con nuevas revoluciones en las comunicaciones, creando sociedades aún más complejas. A su vez, las culturas tecnológicamente más avanzadas han congregado a personas muy diversas, aumentando la sensibilidad empática y ensanchando los límites de la conciencia humana. Pero estos entornos cada vez más complejos exigen enormes recursos energéticos, lo cual nos aboca a un cada vez más cercano agotamiento de recursos.
La paradoja estriba en que el desarrollo de nuestra conciencia empática es fruto del consumo exacerbado de los recursos energéticos y naturales de la Tierra, lo cual ha perjudicado gravemente la salud del planeta.

A partir de ello, Rifkin nos invita a reflexionar sobre la que podría ser la pregunta más importante que la humanidad puede plantearse: ¿Estamos a tiempo de alcanzar la empatía global necesaria para evitar el desmoronamiento de la civilización y salvar la Tierra?"

ÍNDICE
1. La paradoja oculta de la historia humana 

Parte primera: Homus Empathicus

2. La nueva imagen de la naturaleza humana 
3. Una interpretación sensitiva de la evolución biológica 
4. El desarrollo del ser humano 
5. Replantear el significado del periplo humano 

Segunda parte: Empatía y civilización

6. El cerebro teológico y la economía patriarcal de la Antigüedad 
7. La Roma cosmopolita y el ascenso del cristianismo urbano 
8. La revolución industrial incipiente de la Baja Edad Media y el nacimiento del humanismo
9. El pensamiento ideológico en la economía moderna de mercado
10. La conciencia psicológica en un mundo existencialista y posmoderno 

Tercera parte: "La edad de la empatía"

11. El ascenso hacia la cumbre de una empatía global 
12. El abismo entropico planetario 
13. La era emergente del capitalismo distributivo 
14. El yo teatral en la sociedad de la improvisación 
15. La conciencia de la biosfera de una economía mundial de clímax 

Comentarios y resumen 
El libro arranca con la Primera Guerra Mundial en Flandes en 1914, donde los combatientes de las trincheras celebraron la Navidad en confraternidad. Lo cual fue una prueba de la sensibilidad y empatía mutua del ser humano. 
El autor  repasa las teorías sobre la naturaleza humana y empieza por Hoobes que dice que el hombre es tan malo que el Gobierno tiene como única tarea que los ciudadanos se maten entre ellos. Luego recuerda el término "sympathy" (compasión) usado por Adam Smith. La empatía deriva de la palabra Einfühlung de Robert Vischer y se refiere a como proyecta el observador su sensibilidad en un objeto de adoración y apreciar su belleza. Luego Dilthey lo aplicó al proceso mental por el que una persona entra en el ser de otra y acaba sabiendo como siente y como piensa.

lunes, 1 de octubre de 2018

"Capitalismo global. El transfondo económico de la historia del siglo XX", de Jeffry A. Frieden (2006)

Resumen del libro: "Capitalismo global. El transfondo económico de la historia del siglo XX", de Jeffry A. Frieden


Sociología, globalización, teoría económica, teoría política, historia de las teorías económicas, liberalismo, capitalismo, comercio internacional

Resumen, comentarios y anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho

Texto original del resumen (libre acceso):

Título: "Capitalismo global"
Subtítulo: "El trasfondo económico de la historia del siglo XX"

Título original: "Global Capitalism. Its Fall and Rise in the Twentieth Century"

Autor: Jeffry A. Frieden

Fecha de publicación: 2006

Editorial en español: Crítica SL

Ver RESUMEN abajo


Texto de la contraportada:
"De todas las razones para asignar al siglo XX un lugar especial en la historia - ha escrito el famoso historiador Paul Kennedy en el prólogo a esta obra - pocas igualan en importancia a la enorme transformación económica": Jeffrey A. Frieden, profesor de la universidad de Harvard, ha conseguido con este "impresionante libro", según lo califica Kennedy, contarnos de manera clara, y con una visión critica, el relato de cien años de triunfos y fracasos del capitalismo, de unos vendavales que ayudan a comprender las causas de dos grandes guerras mundiales y de crisis devastadoras como las de los años 30 o la actual Africa negra. Un libro que debe ayudarnos a entender mejor la historia de un siglo de guerras y castástrofes, pero cuya intención es, ante todo, hacernos conscientes de que "la globalización a cualquier precio es errónea", y de que el reto del siglo XXI consiste en combinar la integración económica internacional con una política de progreso social.




ÍNDICE

-En los umbrales del siglo XX
  Del mercantilismo al librecambismo
  De la plata al oro
  Amenazas al orden global

Primera parte
Los mejores años de la época dorada (1896-1914)

1. El triunfo del capitalismo global
    Reafirmación del patrón oro
    Especialización y crecimiento
    La globalización y sus descontentos

2. Los partidarios de la economía global
    Apoyo intelectual a la Edad de Oro
     Nathan Mayer Rothschild, 1840-1915
     Los partidarios del libre comercio
     Los pilares de la Edad de Oro
     Redes globales para una economía global
     Las migraciones internacionales de capital y de personas

3. Éxitos de la Edad de Oro
    Gran Bretaña se queda atrás
    Las nuevas tecnologías y la nueva industria
    La protección de la industria incipiente
    Las áreas de colonización reciente
    Crecimiento en los trópicos
    La interpretación de Hecksher-Ohlin de la Edad de Oro

4. Fracasos en el desarrollo
    El rey Leopoldo y el Congo
    Colonialismo y subdesarrollo
    Mal gobierno y subdesarrollo
    Estancamiento en Asia
    Estancamiento de las plantaciones
    Obstáculos para el desarrollo

5. Problemas de la economía global
    ¿Libre comercio o comercio justo?
    Ganadores y perdedores en el comercio
    Amenazas de la plata contra el oro
    El movimiento obrero y el orden clásico
    Pérdida de lustre en la Edad de Oro

Segunda parte

El mundo se disgrega, 1914-1939

6. Todo lo establecido se desmorona
    Consecuencias económicas de la Gran Guerra
    La reconstrucción de Europa
    El júbilo y estruendo de los años 20
    Estados Unidos se aísla
    ¿Restauración del mundo anterior?
    Caída en el vacío

7. El mundo del mañana
    Las nuevas industrias
    Las nuevas corporaciones empresariales
    Las nuevas empresas multinacionales
    Allá en el campo
    Nuevas sociedades
     Avances y retrocesos

8. El orden establecido se viene abajo 
    El fin de la expansión
    El oro y la crisis
    Saliendo de la oscuridad
    Fuera lo viejo...

9. La opción autártica
    Autosuficiencia semiindustrial
    Schacht y los nazis reconstruyen Alemania
    Políticas económicas autárquicas
    Europa vira a la derecha
    El socialismo de un solo país
    Desarrollo invertido
    La alternativa autárquica

10. La construcción de una democracia social
     Las vías sueca y estadounidense a la democracia social
     Keynes y la democracia social
     Trabajo, capital y democracia social
     La democracia social y la cooperación internacional
     Desde las cenizas

Tercera parte

Juntos de nuevo (1930-1973)

11. Reconstrucción en el Oeste y el Este
      Estados Unidos toma el mando
      Las tareas inmediatas
      La influencia de Dean Acheson
      Estados Unidos y la reconstrucción de Europa
      La Unión Soviética construye su propio bloque
      Dos síntesis

12. El régimen de Bretton Woods en funcionamiento
     Se acelera el crecimiento de postguerra
     Jean Monnet y los Estados Unidos de Europa
     Bretton Woods en el comercio
     El orden monetario de Bretton Woods
     La inversión internacional en el marco de Bretton Woods
     Bretton Woods y el Estado de Bienestar
     El éxito de Bretton Woods

13. Descolonización y desarrollo
     La industrialización sustitutiva de importaciones (ISI)
     La carrera hacia la independencia
     La ISI en la teoría y la práctica
     Nehru lleva a la India a la industrialización
     El Tercer Mundo opta por la ISI
     La difusión de la industria moderna

14. El socialismo en muchos países
     La expansión del mundo socialista
     División del mundo socialista
     La vía china al socialismo
     Socialismo al Tercer Mundo
     ¿Un futuro socialista?

15. El final de Bretton Woods
     Despliegue de los compromisos
     Retos al comercio y la inversión
     Crisis de la sustitución de importaciones
     Estancamiento del socialismo
     El fin de una era

Cuarta Parte

La Globalización, 1973- 2000

16. Crisis y Cambio
     El petróleo y otras conmociones
     El contragolpe de Vocker
     Globalismo
     Regionalismo y globalismo
     Finanzas globales y crisis financieras nacionales

17. La victoria de los globalizadores
     Nuevas tecnologías, nuevas ideas
     Intereses globalizadores
     George Soros, como intermediario financiero

18. El desarrollo desigual y combinado permite a algunos países situarse en primera línea
     Producción global y especialización nacional
     El crecimiento orientado hacia las exportaciones en Europa y Asia
     Un sociólogo marxista en el poder
     Europa oriental se une a Occidente
     Una nueva división internacional del trabajo

19. Otros países se quedan desesperadamente atrás y se ahonda el abismo entre pobres y ricos
     Fracaso de la reforma y la transición
     Bloqueos en el desarrollo
     La vía zambiana
     La catástrofe africana
     Plagas, miseria y desesperación

20. Turbulencias en el capitalismo global
      La fragilidad financiera y una trinidad incociliable
      "Las tres palabras más temidas"
      Mercados globlales: ¿gobernación o rendición de cuentas?



CONCLUSIONES DEL AUTOR

Este libro resume la historia de la globalización desde la "Belle Epoque" (1890-1914) hasta las protestas antiglobalización de Seattle en 1999.
En sus conclusiones, el autor señala que desde 1850 el crecimiento económico se ha disparado y la industria ha crecido, mientras que la internacionalización ha transformado empresas, países y continentes enteros caso de Finlandia (Nokia) o Corea. Millones de empleos dependían de las relaciones económicas internacionales.

Segun Jeffrey A. Frieden, la economía internacional permitió a los países subdesarrollados aliviar la pobreza y llevar a cabo reformas. Los pobres de Asía y Africa tienen acceso a las oportunidades de la economía mundial.

Pero hay otro aspecto del capitalismo global como refleja la acería Homestead, un hito de US Steel. El vacío dejado por la fábrica lo ocupa un centro comercial y la ciudad de 20.000 personas ahora es de 3.000. Hasta Pittsburgh perdió población. Su única esperanza es el turismo.

La competencia extranjera, dice Frieden, cerró decenas de miles de fábricas y acabó con decenas de millones de empleos industriales en Europa y Norteamérica. Los países ricos no pueden competir con las manufacturas de Asia, Latinoamerica y Europa del Este, con salarios más bajos. Los hindús y filipinos escriben programas de ordenador.

Por su parte, los países en desarrollo deben más de un billón de dólares a acreedores extranjeros. Los gobiernos han jubilado a funcionarios, vendido propiedades, recortado el gasto social y elevado impuestos. Además, les caen demandas por explotación infantil en sus talleres.

Uno de los defectos del capitalismo global es que:

1)  las empresas contraen deudas a bajo interés en los mercados financieros internacionales y los expone a las demandas de los inversores extranjeros.

2) El comercio permite comprar productos extranjeros baratos lo que acarrea competencia no deseada a los productores autòctonos.

3) Las corporaciones multinacionales aportan nuevas tecnologías y métodos, lo que expulsa del mercado a las empresas locales.

4) La deuda exterior permite a los gobiernos gastar más de lo que ingresan, esto puede generar crisis insoportables.

5) Los gobiernos abren sus fronteras a la economía mundial y algunos se hacen ricos pero otros ciudadanos se empobrecen.

El autor dice que la integración económica internacional expande en general las oportunidades económicas y es buena para la sociedad. Recuerda que las otras alternativas fracasaron en 1930.
1) Alemania, Italia y Japón cerraron sus economías y optaron por la dictadura, guerra y conquista.
2) Los países pobres y antiguas colonias que cerraron sus economías en 1930 y 1940 se hundieron en el estancamiento económico, la conflictividad social, la crisis y las dicturaduras militares en 1970 y 1980.
3) Pocos países lograron progreso sin acceder a la economía internacional.

Pero Frieden advierte que la globalización a cualquier precio es errónea.
1) Durante la Edad de Oro del capitalismo global anterior a 1914, los gobiernos atendieron a la integración económica internacional y poco más. Los partidarios del libre comercio, el patrón oro y las finanzas internacionales querían que los gobiernos se limitasen a salvaguardar esas políticas y sus propiedades pero ignoraban las preocupaciones de sus ciudadanos. Ello dio lugar a un choque entre los movimientos obreros y la ortodoxia clásica, que se agudizaron con la Gran Depresión.
El sistema se colapsó.

2) Tras la Segunda Guerra Mundial, el nuevo orden de Bretton Woods intentó evitar los fracasos de la autarquía y el laissez-faire del patrón oro.
Hubo un compromiso entre el patrón dólar-oro, la liberalización gradual del comercio y las instituciones internacionales para crear un marco de integración económica y de Estado de Bienestar.
Fue una solución temporal.

Pero eso en 1970 supuso un conflicto entre los mercados internacionales sin cortapisas y los gastos sin limites de los gobiernos nacionales. Hubo 15 años de inflación, déficit presupuestario y estancamiento económico.

3) En 1990, el capitalismo global resurgió como en 1914.

La conclusión de Frieden es que:
1) la economía mundial moderna funciona mejor cuando está abierta al mundo.
2) Las economías abiertas funcionan mejor cuando los gobiernos atienden las fuentes de insatisfacción con el capitalismo global.

El reto del capitalismo global es:
1) Combinar la integración internacional con un gobierno políticamente receptivo y socialmente responsable.

Algunos dicen que es imposible o indeseable "pero la teoría y la historia indican que es posible que la globalización coexista con políticas comprometidas con el progreso social y corresponde a los gobiernos y a los pueblos poner en práctica lo posible", concluye Frieden.

RESUMEN

Capítulos 1, 2 y 3

En estos capítulos, Frieden narra el crecimiento económico de la edad dorada del libre comercio internacional, sobre todo en los años de la Belle Epoque, entre 1890 y 1914.
Para el lector moderno, el mayor interés que puede tener esta etapa es que se parece mucho a la de la globalización (1990-2014). Entonces, los intercambios se realizaban a través del patrón oro, sobre el que todas las monedas tenían un cambio estable y no podían devaluarse externamente pero sí internamente con una bajada de salarios y precios cuando un país tenía que ser competitivo para exportar más.
[Nota del lector: esto recuerda a lo del euro, que como los países no pueden devaluar la moneda por ser un cambio fjo, deben reducir salarios].
Otra de las características es que el dinero no tenía fronteras y los capitalistas invertían en cualquier país donde creían que podían generar beneficios. Dentro de este marco de internacionalización, países como Estados Unidos dudaron entre un mayor proteccionismo al campo o abrirse al comercio internacional y durante todos estos años, las votaciones se inclinaron por proteger el mercado interior.
En la Belle Epoque, que corresponde al esplendor de la economía clásica, cada país producía según su ventaja competitiva [ver a David Ricardo y también a Thomas A. Friedman y su libro sobre la globalización "La Tierra es Plana"] , es decir, producía intensivamente y gran escala lo que sabía hacer mejor y dejaba que otros produjesen aquello en lo que no eran competitivos. Así, Brasil o Colombia producían café en enormes plantaciones y Argentina cereal y carne mientras que Londres destacaba en las finanzas, Alemania en productos químicos y Portugal en vino. De esta forma, cada país obtenía el mejor precio y beneficio para cada mercancía, incluido el transporte.
Anotaciones técnicas
El autor habla del modelo de Heckscher-Ohlin en el comercio internacional. Sostiene que los distintos países tienen diferentes dotaciones de factores: así existen países con abundancia relativa de capital y otros con abundancia relativa de trabajo. Normalmente los países más ricos en capital exportarán bienes intensivos en capital (se utiliza relativamente más capital que trabajo para producirlos) y los países ricos en trabajo exportarán bienes intensivos en trabajo (se utiliza relativamente más trabajo que capital para producirlos).

De esta manera, si un país posee una gran oferta de un recurso "A" con relación a su oferta de otros recursos, se considera que es abundante en dicho recurso "A". Entonces un país tenderá a producir relativamente más de los bienes que utilizan intensivamente sus recursos abundantes. En conclusión, los países tienden a exportar los bienes que son intensivos en los factores con que están abundantemente dotados.

Una indicador que muestra que un país es rico en capital es el precio de los factores. Un país (A) es rico en capital comparado con otro país (B), si el capital es relativamente más barato en el país A que en el país B.

Capítulos 4 y 5

Sin embargo, este crecimiento basado en la competencia tuvo efectos colaterales. Por un lado, los agricultores europeos fueron los grandes perdedores y se vieron expulsados de sus campos al no ser competitivos frente al cereal de Argentina, por ejemplo. Hubo una emigración del campo a la ciudad masiva, e incluso cruzaron el charco para trabajar en las fábricas de Estados Unidos.
Por otro, dieron lugar a una explotación de la mano de obra de forma tan intensiva que alcanzó rasgos criminales en el Congo, donde el rey belga Leopoldo exprimía su protectorado y forzaba a los nativos a trabajar casi como esclavos en sus plantaciones de caucho. Fue el mayor escándalo del siglo XIX y puso en evidencia la explotación colonial.
A todo ello se suma que cuando había que devaluar el empresario siempre optaba por la misma solución, que era reducir el salario para abaratar los costes sin que el obrero tuviese un colchón, ya que, entonces, no había protección social.
Por otra parte, la producción extractiva de mineral o cereales no generó una industria alternativa en los países, muchos de los cuales quedaron estancados en sociedades agrarias porque se dedicaban todos los recursos a la exportación y los beneficios se invertían en otras empresas de otro país, allí donde hubiese posibles beneficios.

Capítulos 5,6, 7 y 8
Se refiere a los años 1914 a 1929 y 1929 -1939.
En la primera época, estalla la Primera Guerra Mundial por motivos que aún nadie ha acertado a explicar, y destroza Europa e interrumpe el comercio internacional. Tras la guerra, los aliados imponen una astronómica deuda por indemnizaciones a Alemania a pesar de las advertencias de Keynes, en su libro "Las consecuencias económicas de la paz", de que ello generaría conflictos.
El primer problema surgió con la hiperinflación alemana, que tardó varios años en ser atajada. Por otra parte, Churchill quiso volver al patrón oro y mantener el valor de la libra, lo que generó una grave recesión porque los salarios eran rígidos debido al poder sindical adquirido en aquellos años. Muchos países optaron por imponer aranceles y proteger su industria y, después, los estados fascistas o autoritarios, como la Alemania nazi, impusieron medidas de autarquía para autoabastecerse y que su país pudiese funcionar sin comprar nada en el exterior. Por su parte, Estados Unidos pareció volverse más librecambista y extendió por el mundo sus multinacionales.

En 1929, estalló la Gran Depresión y causó un grave colapso en Estados Unidos, donde el 25% de la población quedó desempleada y la economía se hundió en un porcentaje similar, con múltiples cierres de empresas. No saldría de la depresión hasta 1935, cuando Roosvelt aplicó políticas keynesianas.
Capítulos 9 y 10

Schacht, el presidente del banco alemán(el Bundesbank) pasó a dirigir la economía alemana en 1933 tras convencer a los empresarios de que Hitler daría estabilidad al país y mantendría a los sindicatos a raya para impedir una subida de precios y salarios, y por tanto, controlar la inflación. Con una fuerte inversión en defensa y obras públicas, y con una fuerte coherción para evitar las importaciones o firmas acuerdos comerciales abusivos con otros países menos poderosos, en 1935 y posteriores años, Alemania, bajo el partido nazi, logró pleno empleo. Sin embargo, a partir de 1937, Hitler se dio cuenta de que ya no necesitaba el apoyo empresarial, dejó de pagar la deuda de guerra y se volvió incontrolable. Schacht dimitió en esos años al darse cuenta de que se avecinaba una guerra continental que los empresarios no querían. Pero el modelo económico alemán de economía de cuartel sirvió de referencia al sur de Europa y a otros países en desarrollo como Japón para relanzar su industria y una economía básicamente autárquica y de caracter nacionalista.

Por su parte, la URSS se convirtió en el único gran país que sorteó la recesión y experimentó crecimiento económico aunque a costa de exprimir a los campesinos y volcar todos los recursos en la industria básica y alimentar barato a los obreros sin hacer caso a los bienes de consumo. Su rápido crecimiento se debió al mucho trabajo que aún quedaba por hacer para levantar una industria nacional Su éxito sirvió de inspiración a otros países más adelante que deseaban una rápida industrialización [nota del lector: en el libro "¿Por qué fracasan las naciones?", se explica que una industria fuertemente extractiva como la soviética tendrá éxito momentáneo y luego decaerá .

Además, las economias escandinavas optaron por otra vía en torno a 1936. En concreto, Suecia logró unir a socialistas, agricultores (a los que prometió subvenciones) y obreros para conseguir una socialdemocracia con todo tipo de derechos sociales (seguridad social, colegios gratuitos...) que nadie podía ni soñar en aquellos tiempos. Los empresarios acabaron por pactar porque en ese modelo tenían garantizado que no habría huelgas porque la población estaba satisfecha.

Finalmente, Roosvelt en Estados Unidos adoptó las políticas keynesianas con programas de inversión pública, lo que estimuló la demanda y generó empleo y crecimiento.


Capítulos 11 y 12

Tras la victoria norteamericana en la Segunda Guerra Mundial, los americanos, alentados por Dacheson, se centraron en construir una democracia social y un libre comercio mundial, lo que ahora favorecía los intereses de los empresarios, deseosos de exportar. Esto fue plasmado en el tratado de Bretton Woods para desarrollar un Banco Mundial para el desarrollo (idea de Keynes), un prestamista de última instancia (el FMI, también idea de Keynes) y una organización internacional de comercio (que fracasó y fue sustituida por la rondas del GATT). La idea era que el libre comercio mundial generaba riqueza y que el proteccionismo, no. Pero el problema es que el mundo quedó dividido en dos bloques, el soviético, donde el comercio era nulo incluso entre sus países satélite, y el occidental, que continuaban con su fase de abrir fronteras.
Por su parte, Jean Monett, un vendedor de vinos y ciudadano del mundo aunque con intereses en Estados Unidos, impulsó un gran mercado en Europa con idea de hacer grandes empresas multinacionales y abaratar costes, lo que derivó en el tratado del Carbón y el Acero, el Euroatom y luego el Mercado Común Europeo (CEE).
El éxito de Bretton Woods conllevó la implantación del Estado de Bienestar en Europa, con grandes inversiones públicas y la mejora de los derechos sociales.


Capítulos 13 y 14

En la Guerra Fría, el modelo socialista soviético de economía de planificación centralizada fue implantado en muchos países del Tercer Mundo como solución rápida para emprender una rápida industrialización. Casos como China, con Mao, o la India, de la mano de Nehru, son versiones del mismo modelo de economía planificada que les valió para crecer, aunque Mao tuvo traspiés como el del Gran Salto Adelante, que provocó una hambruna, o la Revolución Cultural.

En esos años, muchos países del Tercer Mundo quedaron descolonizados y adoptaron dos tipos de políticas. Por un lado, la industrialización sustitutiva de importaciones (ISI), que permitió que países subdesarrollados no dependiensen de la industria extranjera para tener sus propias factorías de bienes de consumo. Es el caso de América Latina, como Brasil, que experimentó importantes crecimientos en los años 50 y 60. Los países del bloque soviético también empezaron a construir una industria de bienes de consumo. Solo hubo un puñado de países que se volcaron en producir para la exportación, como Corea del Sur, Taiwan o Japón, y que a la larga fueron los que más crecieron.

Capítulo 15

El orden de Bretton Woods se deshizo en 1972, cuando Nixon desvinculó al dólar del oro para eludir una recesión [Nota del lector: el proceso biene muy bien explicado en el libro "Keynes vs. Hayek", publicado en el 2013]. Al poco estalló la crisis del petróleo de 1973 que disparó la inflación. Pero antes de llegar a esa fase, el modelo de sustitución de importanciones había dado muestras de agotamiento por un alto endeudamiento y muchos países entraron en la vía militar para atajar la inflación. El primer caso fue el gobierno militar de Brasil, y como fichas de dominó le siguieron otros países que implantaron dictaduras. Sin embargo, la inflación siguió descontrolada. [nota del lector: Francis Fukuyama describiría en 1990 en "El fin de la historia" la sucesiva oleada democratizadora de 1974 a 1990]. Los países socialistas también quedaron estancados [Nota del lector: el proceso es descrito en el libro: "¿Por qué fracasan los países?" publicado en 2012].


Capítulo 16


Entre 1973 y 1981, la inflación se disparó en Estados Unidos (llegó al 11%) y otros países. El presidente de la Reserva Federal, Vocker, atajó la inflación mediante la provocación de una recesión en 1981 y 1982 que aumentó el desempleo. El presidente Ronald Reagan estuvo de acuerdo y el plan funcionó: al contraerse la economía, la inflacción cayó a niveles controlables del 5%. Pero fue el inicio del fin del Estado de Bienestar y de la aspiración del Gobierno a crear pleno empleo. (continuará el resumen)

"El año 1000", de Valerie Hansen (2020)

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